Que fácil.

Que sabrán los que han nacido entre algodones. sin preocupaciones. Sin ese entorno.

Si hubiese cogido el avión con ella… quien sabe? Que habría sido de mi? No quise coger aquel avión y empezar de cero.

Ah y lo del idioma ese endemoniado? Por no hablar del frío. Las pestañas heladas me contaba mi prima. Quita quita.

Pero claro. Ella lo había tenido tan fácil.

Cogió el trapo, apartó la botella que habían dejado sobre la encimera. Y con un acto reflejo comenzó a dar círculos.

Que sabrá ella, que lo había tenido tan fácil.